UN EMOJI SONRÍE EN EL CENTRO DE LA TIERRA es una serie de diseños digitales transferidos a tela mediante sublimación, que reactiva el vínculo técnico entre textil y computación. En este cruce, la síntesis geométrica de Abya Yala, históricamente plasmada en el tejido como sistema de conocimiento, organización social y cosmovisión, encuentra un eco en la gramática visual de la comunicación contemporánea.
Al desplazar gráficos de la pantalla a la fibra, la obra construye un diálogo entre matrices como los tocapus incas, los aguayos, los patrones mapuche y la iconografía de los entornos digitales. Bajo esta comparación de codificación cultural, los emoticonos y logos de plataformas aparecen como pictogramas contemporáneos comprimidos que configuran la cotidianidad comunicativa y nuestro repertorio simbólico. La repetición, variación y disposición de estos signos da lugar a 15 composiciones de entre uno y tres metros que remiten tanto a la lógica de la retícula en el textil como en el pixel, emergiendo una fricción entre lo artesanal y lo digital. Al otorgar a estos elementos la escala y solemnidad de telares tradicionales, la serie propone romper la jerarquía que pone a la tecnología moderna por encima de saberes ancestrales, y observar cómo persiste la necesidad de construir secuencias y formas que encapsulen el impulso comunicativo en distintas eras.
En el tránsito del archivo digital al soporte físico, algunas piezas incorporan fallas de impresión que referencian la estética del glitch, evidenciando el choque entre el HD de la pantalla y la materialidad del proceso de estampación industrial a bajo costo y baja resolución. Estos “errores” evocan, a su vez, una memoria técnica más amplia, desde el aguayo, pasando por el telar de Jacquard y su papel en la revolución industrial, hasta el emoji en el móvil y la impresión sobre el poliéster del fast fashion.

